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Apr

La cultura como finalidad del desarrollo sostenible

Conceptualmente, el desarrollo tal en países como el nuestro, ha experimentos una serie de transformaciones, sin perder de vista que cada vez son más las formas de comprenderlo. Así, podemos afirmar que América Latina en la década de los cincuentas, predominaba un concepto economista del desarrollo, mismo que tenía como meta el “progreso material”; posteriormente en los años ochenta, se impone se impone el concepto del “desarrollo humano” y luego en la década de los noventas el de “desarrollo sostenible”.  Aquí es donde la cultura asume un papel esencial, como se estableció en su momento en la Agencia del Río y en el famoso Plan de acción de Estocolmo, al afirmar que el desarrollo sostenible y el auge de la cultura dependen mutuamente.

Pero ya en la realidad, patrimonio edificado y desarrollo sostenible es otra cosa y se tornó muy compleja, cuando el desarrollo se visualiza en términos de “progreso material”, la cultura es vistas en algunos casos como un obstáculo que podía desacelerar los ritmos del progreso, lo cual no es cierto.

Esta concepción del desarrollo lógicamente ponía en riesgo la sostenibilidad de las múltiples culturas al querer fomentar una homogeneidad.

Aquí es donde deben de prevalecer acuerdos existentes, que  ha promulgado la UNESCO, tal es el caso de la famosa Carta de Venecia, donde se afirma el valor de la cultura como componente estratégico para desarrollo integral,  en el que las diferencia culturales dejan de ser consideradas como obstáculos, para ser apreciadas como oportunidades.

Por ello en el Decenio Mundial para la Cultura y el Desarrollo, el informe sobre “nuestra diversidad”, sustenta que: “La cultura no es, pues, un instrumento del progreso material, es el fin y el objetivo del desarrollo, entendido en el sentido de la realización de la existencia humana en todas sus formas y en toda su plenitud”.

Y es aquí donde asume su rol el patrimonio edificado,  como parte del desarrollo que torna épicamente justificable, sólo, si es sostenible cultural y ambientalmente y se tiene en cuenta su formulación, el entorno urbano que lo rodea en la construcción casas llave en mano Costa Rica

Es en este sentido que el desarrollo de proyecto relacionados con el rescate, protección, conservación y salvaguarda de conjuntos urbanos de interés cultural o inmuebles históricos aislados, son positivos y viables, desde la perspectiva del desarrollo sostenible, siempre y cuando su ejecución sea bajo las normas y criterios de seguridad en los procesos de planeación, y que los mismos tomen en cuenta los colectivos sociales para que expresen y reafirmen la identidad a recuperar y la razón por la cual se están llevando a cabo los proyectos, con los benéficos que esto implica en: desarrollo equilibrado, mejora de la calidad de vida local y nacional, la dimensión y reafirmación histórica, social y cultural de cada sociedad.

De esta manera, el desarrollo como tal, deja de ser un fin en sí mismo y cultura como siempre engloba el patrimonio edificado, en lugar de ser un medio para alcanzarlo, se reafirma como finalidad última, por ende la interacción cultura y desarrollo sostenible a nivel local, nacional regional e internacional, debe ser entendida como un hecho innegable; y solamente objeto de preocupación cuando va en detrimento de la diversidad cultural.

Esto traerá como resultado un desarrollo sostenible participativo, que sea concebido de manera conjunta con la ciudadanía y contribuya a hacer realidad el buen uso y manejo del territorio en que se vive, lo cual implica dimensionarlo como sinónimo de enriquecimiento de la identidad de nuestros pueblos y de sus aspirantes en el plano colectivo, como en el individual.

Un desarrollo que utilice el potencial de la memoria histórica, lo humanice, de tal manera que responda a los servicios de la calidad de vida ya mencionada, la creación y la reproducción de conocimiento, generando prosperidad económica y social e interactuando con los demás componentes que le dan vida a la sustentabilidad.